Varices y piernas cansadas: cuando tus piernas te pesan

Varices y piernas cansadas: cuando tus piernas te pesan

 

El sistema vascular humano es una red de arterias, venas y pequeños vasos llamados capilares que transportan sangre y nutrientes a través del cuerpo. En algunas ocasiones, el sistema venoso puede sufrir alteraciones en su funcionamiento, produciendo problemas como las varices y las piernas cansadas. Estos problemas pueden afectar significativamente la calidad de vida de quienes los padecen.

¿Quieres saber cuál es la causa y el tratamiento de las varices?

 

¿Qué son las varices?

Las varices son venas dilatadas y retorcidas que aparecen por una alteración de las venas, generalmente en las piernas

 

¿Por qué se producen las varices?

Puede ser causada por una combinación de factores genéticos y ambientales.

  • El principal desencadenante es la insuficiencia venosa, que impide que las válvulas venosas, que son como unas compuertas que hacen que la sangre vaya en un sentido y no vuelva hacia atrás en el cuerpo, funcionen adecuadamente. Las válvulas normalmente evitan que la sangre fluya hacia atrás, pero si las venas y sus válvulas se debilitan o dañan, la sangre puede acumularse y estancarse en ellas, dando como resultado las varices.

Las arterias transportan la sangre con oxígeno y nutrientes desde el corazón hacia el resto del cuerpo. Las venas devuelven la sangre al corazón desde el resto del cuerpo. Las válvulas de las venas mantienen el flujo de sangre ascendente, en dirección al corazón, y detienen su retroceso. En las personas con venas varicosas, el ensanchamiento de las venas hace que las aletas valvulares (cúspides u hojuelas) se separen. Cuando se está de pie, la fuerza de la gravedad provoca el retroceso de la sangre, que no se detiene porque las cúspides (aletas) de las válvulas están separadas. De este modo, la sangre fluye hacia atrás, llena las venas con rapidez y esta venas tortuosas, de paredes delgadas, se agrandan aun más.

  • La predisposición genética juega un papel importante, ya que algunas personas heredan venas con paredes más débiles y válvulas menos eficientes.

 

  • El sedentarismo, la obesidad, el embarazo y el envejecimiento también aumentan el riesgo de desarrollar estas condiciones.

 

La bomba impulsora del retorno venoso son la almohadilla plantar y los músculos de las piernas; como el sedentarismo no favorece la contracción muscular ni la puesta en funcionamiento de la almohadilla plantar, se provoca un mayor estancamiento de sangre y una mayor sobrecarga valvular, lo que facilita la aparición de más varices. Los trabajos prolongados de pie, al igual que el sedentarismo, también favorecen la aparición de las varices porque existe poco bombeo muscular y porque el sistema de retorno debe trabajar siempre en contra de la gravedad.

 

  • Además, factores como el tabaquismo y una dieta poco saludable pueden afectar negativamente la salud vascular.

Las piernas cansadas, se caracterizan por una sensación de pesadez, cansancio y malestar en las piernas, a menudo acompañada de un impulso irresistible de moverlas. Esta condición puede estar relacionada con problemas en el sistema nervioso y dopaminérgico, y también puede estar vinculada a la insuficiencia venosa crónica.

 

¿Cuáles son los síntomas?

 

Las varices suelen estar acompañadas de dolor y causar sensación de cansancio en las piernas. Sin embargo, en muchos casos el dolor no aparece ni aunque las venas sean muy grandes.

En fases avanzadas, se puede sentir prurito en la parte inferior de la pierna y en el tobillo, sobre todo, cuando la pierna está caliente después de haber usado medias o calcetines. Este prurito puede llevar a rascarse y a la aparición de enrojecimiento o erupciones que suelen atribuirse de forma errónea a sequedad de la piel. En ocasiones, el dolor es peor cuando las varices se están formando que cuando están completamente dilatadas.

Solo un pequeño porcentaje de las personas con varices sufre complicaciones como dermatitis, trombosis superficial,  inflamación de las venas (flebitis) o hemorragias.

 

La dermatitis produce una erupción rojiza, escamosa y pruriginosa, o bien una zona de color marrón, por lo general, en la parte interna de la pierna por encima del tobillo. Un rasguño o una lesión poco importante, puede causar hemorragia o dar lugar a una úlcera dolorosa que no cicatriza y que también puede sangrar.

¿Cómo se diagnostican?

El diagnóstico de varices y piernas cansadas generalmente se basa en la historia clínica del paciente, en los síntomas y en la exploración física.

Para confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad de las varices, se pueden utilizar técnicas de imagen, como la ecografía Doppler, que permite visualizar la circulación sanguínea y detectar la presencia de válvulas venosas dañadas.

 

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento de las varices varía según la gravedad

Para las varices leves, se pueden recomendar medidas de estilo de vida, como el ejercicio regular, el uso de medias de compresión y la elevación de las piernas para mejorar la circulación.

En casos más graves, se pueden considerar opciones médicas o quirúrgicas, como la escleroterapia (inyección de una sustancia para cerrar la vena), la ablación con láser o radiofrecuencia (eliminación controlada de la vena) y la cirugía de eliminación de las venas.

 

La insuficiencia venosa no se puede curar. Por este motivo, el tratamiento se limita a aliviar los síntomas, mejorar el aspecto y evitar las complicaciones.

 

Elevar las piernas, ya sea acostándose o usando un reposapiés al sentarse, alivia los síntomas de las varices, pero no evita que se formen otras nuevas.

 

  1. Cambios en el estilo de vida: Adoptar una rutina de ejercicio regular para mejorar la circulación y mantener un peso saludable puede ser de gran ayuda. Evitar el sedentarismo y elevar las piernas cuando sea posible también contribuye a reducir la hinchazón y la fatiga.

 

  1. Compresión: El uso de medias de compresión graduada puede ayudar a mejorar el retorno venoso al reducir la dilatación de las venas y aliviar los síntomas de las piernas cansadas.

 

  1. Tratamientos médicos: En casos más severos, se pueden considerar tratamientos médicos como la escleroterapia, que implica la inyección de una sustancia en las venas para cerrarlas, o la ablación por radiofrecuencia o láser, que destruye las venas problemáticas.
    • Escleroterapia: Consiste en inyectar en la vena afectada una sustancia tratada para convertirla en una microespuma. De esta manera la vena al recibir la sustancia química esclerosante sufre un proceso de irritación que acaba produciendo una trombosis seguida de espasmo, que hace a la vena contraer sus paredes y secarse, quedando la vena sellada.

Apenas produce molestias al paciente y en pocas sesiones de tratamiento se consiguen excelentes resultados.

La sustancia inyectada en la vena desplaza la sangre y se adhiere a la pared interna de la vena, con lo que destruye el tejido interior. Con muy poca cantidad y muy baja concentración del principio activo se consigue un volumen eficaz de microespuma para tratar venas de gran calibre. Esto ha permitido su aplicación en el tratamiento de todo tipo de varices, incluidas las varices tronculares.

No es necesaria anestesia ya que las infiltraciones se realizan con una aguja de muy fina.

El tratamiento puede ser aplicado en varias sesiones de escleroterapia. Estas sesiones pueden variar dependiendo de la gravedad de las varices a tratar y de su longitud.

Al finalizar cada sesión se coloca una media de compresión que el paciente deberá llevar durante las semanas siguientes.

No requiere interrumpir los hábitos de vida del paciente. Únicamente su médico le puede recomendar no bañarse en la playa o en la piscina los días posteriores al tratamiento y no realizar deportes intensos.

 

    • Tratamiento ENDOVASCULAR o ENDOVENOSO: láser o Radiofrecuencia

Estos tratamientos se basan en la oclusión (esclerosis) o fibrosis del interior de la vena safena interna o externa mediante la aplicación de un sistema de bloqueo, ablación o sellado dentro de la pared del vaso.

Se realiza un corte pequeño en la piel, cerca de las venas varicosas. Posteriormente inserta en la vena un tubo pequeño llamado catéter. Un dispositivo que se encuentra en el extremo del catéter libera energía en forma de calor, provocando la quemadura del interior de la vena, la coagulación de su sangre y posteriormente las paredes de la vena se retraen. Finalmente se colapsan sus paredes y se fibrosa.

Posteriormente, se procede a la extirpación de los paquetes venosos acompañantes, por lo que son técnicas parcialmente poco invasivas.

Tratamiento con láser

En este procedimiento, el dispositivo que se encuentra en el extremo del catéter libera calor proveniente de un láser. La luz del láser bloquea la vena enferma.

Tratamiento por Radiofrecuencia

En la ablación endovenosa por Radiofrecuencia se utilizan ondas de radio para generar calor y conseguir el bloqueo de las venas varicosas.

El tipo de anestesia empleada en estos procedimientos puede ser anestesia local-tumescente y sedación o con anestesia raquídea.

La incorporación a la vida laboral depende de cada caso y de la extensión de las pequeñas heridas. Pueden darse casos de incorporación en 1 día hasta 10-15 días.

No a todos los pacientes se les puede practicar estos tratamientos endovenosos ya que es necesario reunir una serie de requisitos de tamaño de las venas que permitan la correcta navegación del catéter por el interior de la vena.

 

  1. Cirugía: En situaciones avanzadas, la cirugía de extirpación de venas varicosas puede ser necesaria para aliviar los síntomas y mejorar la circulación. tratar el síndrome varicoso y la insuficiencia de los cayados. El tratamiento clásico consiste en el stripping de la vena safena más la extirpación de los paquetes varicosos existentes más la extirpación ligadura de los paquetes con venas perforantes o colaterales. Se han desarrollado tratamientos mínimamente invasivos, que no extirpan totalmente la vena safena, consistentes en la ligadura de los puntos en donde se fuga presión desde el sistema profundo al superficial.

 

 

Si experimentas síntomas relacionados con varices o piernas cansadas, es importante buscar atención médica para obtener un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento personalizado. Además, adoptar un estilo de vida saludable puede ser beneficioso para prevenir o aliviar estos problemas vasculares. Mantener un estilo de vida activo y saludable, además de seguir las recomendaciones médicas, puede ayudar a prevenir y controlar los síntomas, permitiéndonos disfrutar de piernas más ligeras y libres de molestias.